El archivo 'Members Only': 35 años de historia a subasta
Entre el 15 y el 25 de junio, la reconocida casa de subastas Bonhams pondrá a disposición de los coleccionistas el archivo 'Members Only', una exhaustiva recopilación de memorabilia de la cultura de club británica. Curada meticulosamente durante más de tres décadas por el autor, archivista y productor musical Rob Ford, esta colección ha sido tasada oficialmente en una horquilla de entre 60.000 y 80.000 libras esterlinas.
Reliquias del Acid House y el Clubbing Británico
El lote se compone de aproximadamente 1.700 artículos originales que documentan el estallido del acid house y la escena rave del Reino Unido a finales de los años 80 y principios de los 90. Lejos de la actual era de los códigos QR y las listas de invitados digitales, el acceso a los eventos dependía estrictamente de tarjetas de membresía plastificadas, pases VIP e invitaciones privadas.
- Tarjetas de membresía de clubes legendarios como FAC51 Haçienda, Ministry of Sound, Shoom y Amnesia House.
- Pases exclusivos de promotoras pioneras como Fantazia, Raindance y Labrynth.
- La primera tarjeta de visita conocida de The Prodigy, diseñada a mano por Liam Howlett.
- Un pase VIP de Ministry of Sound emitido originalmente para el pionero del sonido balearic, Trevor Fung.
Durante el apogeo del movimiento, estos sistemas de membresía no solo fidelizaban al público, sino que funcionaban como un mecanismo práctico para eludir la interferencia policial en eventos de naturaleza semilegal. Eran, en esencia, contraseñas analógicas que otorgaban acceso seguro a un ecosistema altamente underground.
Patrimonio físico de una revolución sonora
"Este archivo es mucho más que una colección de memorabilia de clubes. Es, a todos los efectos, la historia social de la revolución musical underground británica de finales de los 80 y los 90, contada a través de pequeños objetos desechables que nunca fueron concebidos para sobrevivir."— Comunicado oficial de Bonhams
Más allá del indudable valor económico, el catálogo funciona como una cápsula del tiempo incalculable. La iniciativa pone de manifiesto cómo el diseño gráfico de la época dotó de identidad cultural a toda una generación de 'clubbers'. En un presente dominado por la inmediatez y lo efímero, la subasta de Bonhams certifica la consolidación de la música electrónica como un patrimonio histórico digno de preservación institucional.


