Terciopelo rojo y una platea que cambia de forma
El brillo de las molduras doradas, las lámparas de cristal y los palcos de terciopelo rojo define la nueva vida de Teatro Pereyra, un edificio neoclásico de inspiración francesa capaz de pasar de auditorio a cabaré, banquete o pista de baile. La sala principal conserva 54 palcos y el nivel superior Es Galliner; ofrece 605 plazas en modo teatro y hasta 1000 personas de pie. Su reconstrucción técnica incorporó una platea inclinable hasta un 4 %, 286 asientos móviles y un escenario con tres plataformas hidráulicas que pueden operar de forma independiente o quedar a ras del suelo.
Del primer telón de la isla al renacimiento de 2024
Impulsado desde 1898 por el comandante Vicente Pereira, Abel Matutes y Josep Tarrés, el recinto abrió el 6 de abril de 1899 como el primer teatro de Ibiza. Durante décadas acogió teatro, variedades, circo, bailes de salón, banquetes, conferencias y proyecciones cinematográficas, convirtiéndose en un centro de sociabilidad para varias generaciones. La sala principal cerró en 1987 y el inmueble fue declarado Bien de Interés Cultural en 2006. La larga rehabilitación recuperó la fachada simétrica, las balustradas, los frescos, las puertas, el reloj, las arañas y los revestimientos históricos; durante las obras también aparecieron restos de un asentamiento romano bajo el suelo. El 3 de mayo de 2024 volvió a levantar el telón tras dieciséis años de intervención.
La función continúa en clave de club
Su identidad contemporánea no responde al modelo de superclub convencional. El espacio enlaza música en directo, artes escénicas, gastronomía y cultura de club, de modo que la cena espectáculo puede transformarse después de medianoche en una sesión de baile dentro de la misma arquitectura. La marca propia Pereyra Sessions articula esa transición. En la temporada 2026, el calendario nocturno incorpora WHO Nights, la residencia artística Ethereal, Le Baile Pop de Keep On Dancing y los sábados de La Cucaracha, con cruces de house, disco, soul, afro house, salsa, merengue, bachata y reguetón clásico. Son fiestas y ciclos alojados por el teatro, no el nombre del recinto físico.
Patrimonio con ingeniería de espectáculo
La modernización instaló un sistema principal Meyer Sound con doce módulos LINA, subgraves 1100-LFC y 750-LFC, refuerzos Ultra-X y procesado Galileo, además de una consola DiGiCo SD9. Una pantalla LED de 5,5 por 5 metros, iluminación escénica de gran formato y distribución audiovisual por fibra completan la infraestructura. En torno a la sala funcionan Café Pereyra, con actividad diurna y música, y la Sala Sandoval, dotada de terraza; el porche exterior mantiene la relación histórica del edificio con el centro de Ibiza. El recinto permanece activo todo el año con horarios sujetos a programación y dispone de accesos y aseos adaptados.